Entre cantos, jugas y loas: al sur del Valle del Cauca nace un Niño Dios negro cada febrero
Cuando el mundo entero ya pasó la Navidad, la comunidad afrodescendiente de Quinamayó apenas se prepara para celebrar el nacimiento de un Niño Dios que comparte su misma tez negra.
Aunque en el pueblo no todos narran el origen de esta festividad de la misma forma, la comunidad la ha experimentado siempre en colectivo: cantando, bailando juga y adorando a su Niño Dios Negro.
Más de 130 años de tradición y alegría comunitaria
Históricamente, como lo relatan sus pobladores, esta celebración cuenta con más de 130 años de historia. A lo largo del tiempo, la festividad ha evolucionado en respuesta al deseo de la comunidad por festejar cada vez más: de durar inicialmente dos días, pasó a convertirse en una celebración de cuatro días continuos. Desde el viernes hasta el lunes, el pueblo no para de bailar la juga, el ritmo y danza tradicional que constituye el alma de la festividad.


La representación viva
Esta manifestación cultural se celebra cada año entre la segunda y tercera semana de febrero. Durante la fiesta, toda la comunidad se une para festejar el nacimiento del Niño Dios Negro a ritmo de juga, mediante una representación tradicional en la que participan diferentes generaciones del pueblo:
- Niñas y niños (6 a 12 años): Personifican a la Virgen María, San José, la Estrella de Oriente y los ángeles.
- Adultos (2 personas): Representan a la Mula y el Buey.
- Adolescentes (12 a 15 años): Tres padrinos (dos mujeres y un hombre) que acompañan y custodian al Niño Dios durante la procesión por las calles principales.
- El séquito tradicional: Los Soldados que protegen al Niño, las niñas que representan a las mujeres indígenas, y los cantadores y cantadoras, quienes festejaron y avivan la llegada del Niño Dios mediante cantos y bailes tradicionales.
Esta manifestación cultural se celebra cada año entre la segunda y tercera semana de febrero. Durante la fiesta, toda la comunidad se une para festejar el nacimiento del Niño Dios Negro a ritmo de juga, mediante una representación tradicional en la que participan diferentes generaciones del pueblo:
- Niñas y niños (6 a 12 años): Personifican a la Virgen María, San José, la Estrella de Oriente y los ángeles.
- Adultos (2 personas): Representan a la Mula y el Buey.
- Adolescentes (12 a 15 años): Tres padrinos (dos mujeres y un hombre) que acompañan y custodian al Niño Dios durante la procesión por las calles principales.
- El séquito tradicional: Los Soldados que protegen al Niño, las niñas que representan a las mujeres indígenas, y los cantadores y cantadoras, quienes festejaron y avivan la llegada del Niño Dios mediante cantos y bailes tradicionales.
¿Cómo se celebra la fiesta actualmente?
Quinamayó en letras nace para cuidar, reunir y compartir los saberes ancestrales de nuestra comunidad. Con la Fundación Laura Cultura y Creación, tejemos memoria junto a sus portadores, celebrando historias, prácticas y territorios que siguen vivos.
Viernes: Encuentros folclóricos y apertura
El festejo inicia el viernes en horas de la noche en el parque principal del corregimiento. Ese día se realizan competencias y puestas en escena de diversos géneros musicales y dancísticos, acompañados por la alegría de la comunidad y por habitantes de poblaciones vecinas como Villa Paz, Robles, Chagres, entre otros.
Sábado: El corazón de la fiesta
Es el día más esperado de la celebración. La jornada inicia al amanecer con la tradicional alborada, seguida del embellecimiento de las calles del pueblo.
- 12:00 del mediodía: Se realiza un desfile privado para llevar al Niño Dios hasta Belén, interpretando entre 3 y 4 jugas a lo largo del camino.
- En la noche: Llega el gran momento esperado por todos “Sacar al Niño”. Se lleva a cabo la procesión principal por las calles del pueblo para recoger al Niño Dios y trasladarlo al pesebre tradicional, bellamente decorado sobre la tarima principal de la festividad.
Domingo
El domingo se realizan encuentros culturales, feria infantil y la coronación de la reina de la celebración. También hay juegos pirotécnicos como muestra de la alegría por la llegada del Niño, que se celebra bailando y cantando juga. Durante este día se quema el castillo y la vaca loca, ambos con juegos pirotécnicos.
Lunes
Tradicionalmente, desde tempranas horas de la tarde, las personas del pueblo y de los corregimientos vecinos se acercan a la tarima principal para continuar con el baile de la juga hasta las 12:00 a. m. Durante este día también se quema la culebra hecha de pólvora, como parte de las expresiones tradicionales de la celebración.
Así finaliza la histórica y majestuosa celebración del nacimiento del Niño Dios en el mes de febrero, con la tradicional frase: “Hasta el año venidero, si Dios la vida nos presta”.
Recorrido y cartografía de la procesión
En medio de esta gran caminata sabatina, los diferentes personajes tradicionales se van incorporando gradualmente a lo largo del trayecto.
Explora el mapa del pueblo para seguir paso a paso los lugares emblemáticos del recorrido, conocer las paradas de la procesión y avivar la experiencia del territorio.